No es un simple trekking; es un permiso que le pides a la montaña para conocer sus secretos. En la Sierra Nevada de Santa Marta, el tiempo no se mide en horas, sino en los latidos de la tierra y la sabiduría de sus gentes.
Durante los dos primeros días, te sumerges en el universo de la comunidad indígena de Wimake. No serás un observador, serás un invitado. Aprenderás el significado del pagamento, entenderás por qué llaman a esta montaña el “Corazón del Mundo”
El tercer día es para el alma. Te internarás en santuarios naturales donde cascadas de agua pura descienden desde las montañas. donde el rugido del agua silencia el ruido mental. la hospitalidad de la comunidad campesina. Aquí, entre el aroma del café recién colado y las historias junto al fogón de leña.
El último día es el premio a tu esfuerzo: Es el momento de la contemplación absoluta. Tus ojos alcanzarán a ver el contraste imposible entre los filos blancos de la nieve y el azul profundo del Caribe en la distancia.